La Gran Pirámide Guizá trastoca la Historia (I)

Análisis Pirámide| Palma. Mallorca

(Ver artículo original publicado en Diario de Mallorca)

Uno ponía la televisión en los ochenta, un domingo por la tarde, y aparecía un señor con ojeras, calvo y con barba. Compartía parrilla con Alf, La Bruja Avería, Verano Azul, Los Toros… Se llamaba Fernando Jiménez del Oso. Sí, el psiquiatra con ojeras del prime time. El psicodélico de TVE. Este hombre compartió con todo el país el universo de teorías, hipótesis, datos y enigmas de la Gran Pirámide. A mí me cautivó y desde entonces sigo leyendo todo lo que sobre este tema pasa por mis manos.

 

 

La Gran Pirámide de la Meseta de Guizá, El Cairo (Egipto), es un signo de interrogación y de exclamación gigantes. Un acertijo que no acabamos de resolver. Es la última de las Maravillas del Mundo Antiguo que sigue en pie. Altiva y retadora, su mera existencia trastoca la egiptología oficial y la historia tal y como nos la han contado. Es una anomalía histórica de dimensiones colosales y acabado perfecto.

Herodoto habló del “revestimiento”

Afirmó que “Las caras de la Pirámides eran lisas y pulidas y el revestimiento brillante estaba recubierto con escritura y signos”.

 

 

En el siglo XIV, tras varios terremotos que dejaron a la Gran Pirámide desnuda, los otomanos utilizaron los bloques para construir edificios e infraestructuras de la nueva “El Cairo”. Había 70.000 m2 de revestimiento compuestos por 27 000 bloques de piedra caliza blanca, pulidos, de varias toneladas cada uno.

Supuestamente, fue ordenada construir por el faraón Keops de la cuarta dinastía del Antiguo Egipto hace más de 4.500 años. La fecha oficial estimada de terminación de la construcción de la Gran Pirámide es alrededor de 2570 a. C. Según cuenta Herodoto, padre de la Historia, tardaron 20 años en diseñarla y levantarla. Según él, lo hicieron sin hierro, sin poleas, sin instrumentos ópticos, sin matemática pitagórica y sin ingeniería. Pero si le preguntas a un cantero, a un arquitecto o a un ingeniero si es posible hacerlo, sus respuestas son unánimes: Es imposible sin conocimiento y tecnología más avanzados.

 

 

La Egiptología oficial da por hecho que tribus de nómadas de la Edad de Piedra crearon de la noche a la mañana una cultura desarrollada que erigió la Gran Pirámide. La evidencia indica que sus constructores emplearon conocimientos y tecnologías muy avanzados para la época. Se adelantaron milenios en materia de metalurgia, porque, sin duda, emplearon el hierro para trabajar la piedra. Con los cinceles de cobre que les atribuyen los historiadores heterodoxos, la obra era irrealizable.

 

 

Es decir, la Pirámide muestra que sus constructores entraron en la Edad de Hierro mucho antes que el resto de la humanidad. Añade que conocían la matemática pitagórica 2.000 años antes de que Pitágoras la inventase y afirma que la ejecución de esta obre maestra es imposible sin invenciones como la rueda y la polea.

 

La Gran Pirámide Guizá trastoca la Historia (II)

 

 

 

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